Bettyna Gerbeau es consultora diplomada en lactancia materna-IBCLC (International Board Certified Lactation Consultant). Según su experiencia, la formación de la madre en lactancia es fundamental para conseguir que esa etapa sea satisfactoria para la madre y el bebé. «Es importante que la madre se informe antes de dar a luz sobre qué es la lactancia y conocer sus ventajas. No sólo aprenderá que el bebé autorregula su demanda de leche, sino que conocerá las técnicas que le permiten continuar con la lactancia cuando se reincorpore al mundo laboral», afirma Gerbeau.
1- Informarse bien: antes de tener al bebé leer, asistir a talleres (matrona, grupos de apoyo) para conocer las ventajas de la lactancia, cómo iniciarla y dónde acudir en caso de duda o problema.
2- Empezar pronto: colocar al bebé al pecho en el paritorio o cuánto antes en la habitación.
3- Duración y frecuencia: al inicio de la lactancia las tomas han de ser frecuentes y sin prisas; después el bebé marcará la pauta.
4- Extraer, extraer, extraer: es importante hacerlo ante cualquier problema (falta de leche, bebé con dificultades, dolor en el pecho, separación madre-hijo…) o para preparar la vuelta al trabajo. El sacaleches puede ser un gran aliado.
5- Amamantar a demanda: los bebés cambian de comportamiento a lo largo del día, con el paso de los días, al crecer… seguirle el ritmo facilita la lactancia.
6- Volver al trabajo: con un poco de organización no es tan difícil como parece y la satisfacción es alta.
7- Suplementar al bebé con leche materna extraída: es importante que la mamá conozca las opciones que permiten seguir con la lactancia.
8- Dar otros alimentos: esta nueva etapa no significa el fin de la lactancia, al contrario, la lactancia ha de ser prioritaria por el bien del bebé.
9- Conocer los productos de lactancia: sacaleches, pomadas, pezoneras, bolsas de congelación, etc. Todo tiene su indicación y momento. Informarse ayuda a saber emplearlos adecuadamente.
10- Un destete bien hecho: la lactancia se convierte en un buen recuerdo. Cuando llega el momento de dejarla que sea con paciencia y cariño.
10 consejos para disminuir el estrés durante la lactancia
Según Loreto Laguna, coach acreditada por la ICF y Bureau Veritas, especializada en conciliación familiar para madres, «una de las pautas más importantes que han de seguir las mamás esrelativizar, porque les ayudará a ser conscientes del cambio que ha tenido su vida y a ver las cosas con perspectiva». Además, es importante ser consciente de que hay personas y experiencias que nos hacen sentirnos bien, que nos aportan emociones positivas y mejoran el estado de ánimo porque «nos ayudan a encontrar calma. En el lado opuesto, se encuentran las emociones y personas negativas, ladrones de calma que hemos de identificar para poder saber cómo enfrentarnos a ellos», afirma.
1. Relativizar: ser consciente del cambio que supone la llegada de un bebé en nuestra rutina habitual y que es un factor de estrés puntual. Por esta razón es importante relativizar y tener mucho sentido del humor
2. Identificar a los «ladrones» y a los «bancos de calma»: la calma es una necesidad universal, no una emoción. Saber detectarla es fundamental para saber reaccionar en consecuencia. Identificar los factores que quitan la calma es importante para poder corregirlos, así como saber cuáles son los factores que nos la aportan.
3. Comunicarse en la pareja: hablar y comunicarse en pareja ayuda a entender los límites de cada uno antes de llegar a una situación de estrés alarmante. Acciones como aprender a decir “no”, delegar o negociar entre ambos serán fundamentales.
4. Priorizar y elegir: organizar las tareas de los niños y del día a día con un compromiso en el que todos los implicados estén de acuerdo. Es importante tener siempre un plan B.
5. Rodearse siempre de gente positiva.
6. Recuperar el niño que hay en ti: es una oportunidad maravillosa.
7. Prevenir el estrés: la prevención física es muy importante a nivel de alimentación, ejercicio y cuidado de nuestro cuerpo.
8. Entrenar nuestro pensamiento: pensamientos positivos, trucos para engañar al cerebro y no querer tener razón siempre.
9. Ponerte pequeñas metas a diario: conseguir pequeños propósitos mejorará nuestra autoestima, para lograrlo hemos de ser conscientes de que aunque no hayamos logrado el objetivo de manera perfecta lo hemos intentando.
10. Cuidar nuestro espíritu: actividades como la meditación, practicar el agradecimiento, la conexión con nuestro entorno y tener confianza en la vida ayudarán a mantener una actitud más positiva.
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